Privacidad
Última actualización: 21 de octubre de 2026 (en la página de los anuncios en ChatGPT, con su permiso, OpenAI sabe si el anuncio les trajo; antes: añade la cuenta opcional para gestionar la lista en la web; incluye elección de pack, color y fotos de producto y los avisos de precio; añade acciones de acuerdos, protección, archivo, consumibles y comparación de escuelas, solo con permiso y nunca su contenido; en las versiones de prueba, de serie)
Meceluna es una app para familias que esperan un bebé o acaban de tenerlo. Está hecha para que lo que anotan sea solo suyo: no hay registro ni anuncios, y nada de lo que nos llega les identifica. Solo si nos dan permiso, contamos qué partes de Meceluna se usan (por ejemplo, «anotó un pañal de pis»), cada cuánto la abren, en qué momento están (en tramos, como «2.º trimestre» o «1-3 meses»), si algo falla o va lenta, el modelo de iPhone y, si llegaron por un anuncio nuestro del App Store, de qué campaña; nunca lo que escriben, cantidades, fechas ni quiénes son. Se cambia en Ajustes › Tus datos.
Quién es el responsable
Eugen Marius Circiu, que hace la app. Para cualquier cosa: .
Quién tiene sus datos
Ustedes. Lo que anotan está en su iPhone y, si activan iCloud, en su cuenta de iCloud, que Apple guarda cifrada para ustedes como sus notas o sus fotos. Nosotros no tenemos copia ni acceso: no podemos verlo, exportarlo ni borrarlo.
Lo que anotan
Tomas, pañales, sueño, citas, listas, fotos y documentos se guardan en su iPhone. Si hacen copia de seguridad del iPhone (en iCloud o en la computadora), va en ella, como lo de cualquier otra app. De serie no van a ningún otro sitio.
iCloud es opcional: lo eligen al empezar o en Ajustes › Tus datos. Entonces se guarda todo también en su cuenta de iCloud, por si pierden o cambian de iPhone, y solo lo ven ustedes. Los textos, números y fechas se cifran en el iPhone antes de subir; las fotos y los documentos los cifra iCloud. Con la Protección de datos avanzada de iCloud, la clave solo la tienen ustedes. Nosotros no tenemos acceso a nada de esto.
Compartir con su pareja, en iPhone o en Android, va por el servicio de sincronización de Meceluna: los cambios se cifran en su celular antes de salir (AES-256-GCM) y viajan de un celular a otro por nuestro servidor, que solo guarda esos cambios cifrados y no puede leerlos; la clave solo la tienen los celulares de su familia. Una familia que no usa el servicio en 13 meses se borra sola. En el iPhone, iCloud queda como su copia.
La invitación es un enlace que mandan ustedes (por WhatsApp o Mensajes): mándenlo solo a su pareja. Al crearlo eligen si quien entre podrá anotar o solo ver. Les avisamos cuando alguien entra, y en Ajustes › Compartir › Quién tiene acceso ven quién está y pueden quitarlo: deja de verlo y se le borra de su iPhone.
Si apagan iCloud, lo que tienen se queda en el iPhone y deja de sincronizarse. La copia en iCloud se borra en Ajustes del iPhone › su nombre › iCloud.
Sus datos para las ayudas
Los ingresos, el padrón, las fechas de nacimiento, lo de salud (como el riesgo del embarazo), la dirección de casa y el resto de datos que ponen para saber qué ayudas les tocan se guardan con lo demás: sin iCloud, en ese iPhone (y en su copia de seguridad, si la hacen); con iCloud, cifrados en su cuenta, y si comparten, los ven los dos para que tengan lo mismo. También van en las copias en archivo que hacen desde Ajustes: guárdenlas en un sitio seguro.
Lo que la app descarga
La guía, las escuelas, los centros de salud, el catálogo y sus fotos se descargan de datos.meceluna.com y fotos.meceluna.com, servidos por Cloudflare. El proveedor recibe los datos técnicos de la conexión para entregar la respuesta. El recuento técnico del índice conserva durante 90 días una huella calculada con la IP, el agente de la app, el día y una clave del servicio, además del país, sistema y versión. La IP no se guarda en ese recuento. La huella cambia cada día: estima actividad diaria de descargas, no personas ni hogares únicos. Al sumar días, una misma conexión puede contar varias veces. Al empezar, la app pregunta a ese mismo servidor en qué país y comunidad está la conexión, para dejarlos puestos; no se guarda y se puede cambiar.
Meceluna Plus
Plus es de la familia: si comparten, con sus datos viaja también hasta cuándo tienen Plus y el nombre (el que ponen en la app) de quien lo tiene, para que los demás celulares de la familia lo usen sin pagar dos veces. Va cifrado como el resto de lo que comparten y no nos llega.
La suscripción opcional la cobra Apple con su cuenta del App Store. Nosotros no recibimos sus datos de pago ni sabemos quién la tiene: la app comprueba en el iPhone si está activa. Apple avisa a nuestro servidor de cada cambio de la suscripción (alta, renovación, cancelación, cobro fallido, devolución) con el plan, el precio, el país y un número de compra que no dice quién son; lo contamos para saber cuánta gente tiene Plus y cuánto dura, sin guardarlo en el servidor. Si les sale el regalo de un año de Plus para las primeras familias y lo reclaman, la app nos manda (a Cloudflare, en la Unión Europea, y de ahí a nuestro servidor) un número de su familia que no dice quién son (el mismo en los dos celulares), para darles un código de Apple y que cada familia reciba uno; lo guardamos junto al código que les dimos. Si nos dan permiso de datos de uso, la app cuenta también en qué momento se contrata o se cancela.
Enlaces a tiendas
Algunos enlaces a tiendas llevan nuestro código de afiliado: si compran, la tienda nos da una pequeña comisión y a ustedes les cuesta lo mismo. Al abrir el enlace, la tienda puede usar sus propias cookies según su política de privacidad. Las tiendas se ordenan siempre por precio, nunca por comisión.
Datos de uso de la app
Sin pedir permiso, la app mantiene un recuento agregado: cuántos móviles usan cada parte, cuándo, con qué ajustes y si algo falla o va lento (con el modelo, la versión del sistema y los datos técnicos del fallo), y algunos datos de lo apuntado siempre agrupados en tramos (como las horas de sueño), con la edad del bebé en tramos y si es niño o niña, el país de la conexión y el idioma del móvil (si Meceluna no lo tiene, solo «otro»). Sin un código estable de móvil, bebé u hogar y sin nada de lo que escribís, salvo lo que se busca en los productos, en Ajustes y en la música: sin saber quién lo busca, sin nada al lado y solo si lo han buscado varias familias distintas. Para evitar que un reintento cuente dos veces, cada tanda puede llevar un código aleatorio nuevo y la posición de sus filas. No se reutiliza para enlazar tandas ni se vincula al código de la analítica con permiso; el servidor conserva su huella técnica para reconocer reintentos. Lo recibe Cloudflare como encargado nuestro. Para los avisos operativos de primeras aperturas usamos ntfy: recibe solo la cantidad y si es iOS o Android, sin códigos de móvil, datos familiares ni estado del permiso. Una reinstalación o reiniciar el recuento puede contar de nuevo; no identifica dispositivos físicos. Se puede apagar en Ajustes › Tus datos › «Recuento anónimo». Lo que sigue es lo que se cuenta, además, solo con vuestro permiso.
También contamos, solo con permiso, las acciones al usar acuerdos de crianza, protección del hogar, archivo de compras, consumibles, productos habituales y comparación de escuelas: abrir sus pantallas, guardar o confirmar, preparar una importación o abrir una tienda. Nunca los acuerdos, existencias, cantidades, precios, horarios, fuentes, nombres de centros ni documentos que anotan o importan. En el calendario contamos abrir o cancelar la edición, guardar un día o período y quitar fechas manuales, nunca motivos ni fechas.
Contamos también qué vacuna anotan (cuál, y si pusieron lote o marca; nunca el lote, la marca, el centro ni las notas), si agregan o borran una foto cuando el bebé está malito (nunca la foto ni su nota) y si abren un PDF (el del pediatra, el de un episodio o la cartilla de vacunas).
Si dicen que sí al permiso de datos de uso (la pantalla lo dice a la vista antes de contestar), la app deja también que Google sepa si llegaron por un anuncio nuestro en YouTube: Firebase Analytics (Google, empresa de EE. UU.) recibe que la app se abrió por primera vez, cuándo se usa y un identificador del iPhone que crea Firebase (no es el de publicidad de Apple) y que se borra si retiran el permiso (Ajustes › Tus datos › «Compartir datos de uso»: apagarlo apaga también esto). No recibe lo que hacen dentro de la app ni nada de lo que escriben, no se usa para anuncios personalizados y en el iPhone no hay anuncios. Sin permiso, Google solo recibe de Apple, por SKAdNetwork, que hubo una instalación tras su anuncio, sin ningún dato del iPhone ni de ustedes.
En las fichas de productos contamos si eligen producto solo, dúo, trío o pack, si cambian de color y si hay una foto asociada para verlo, y si falla la carga de una foto. Nunca mandamos qué producto ni qué color han elegido.
Solo si nos dan permiso. La app lo pregunta en cada iPhone cuando ya la han usado un poco (el segundo día o tras la primera anotación: «¿Nos ayudan a mejorar Meceluna?»), con lo esencial en tres puntos y el enlace a esta página, que tiene el detalle de todo lo que se cuenta. Tres respuestas, cada una de un solo toque: «Adelante, los ayudaré», «Ahora no puedo» (vuelve a preguntar una vez a la semana y otra al mes, y después no insiste) y «No volver a preguntar». Hasta que no dicen que sí, no se manda nada. Cada iPhone decide por su cuenta y, si dicen que no, todo funciona exactamente igual. Lo cambian cuando quieran en Ajustes › Tus datos › «Compartir datos de uso».
En TestFlight y en las versiones de prueba de Android también se pide permiso antes de activar la analítica con códigos. Participar en una prueba no se interpreta como aceptación. La respuesta de la versión de prueba se guarda aparte de la de tienda y se puede cambiar en Ajustes.
En ambas apps, si dan permiso, contamos si presionan Buscar o Borrar y en qué pantalla, nunca la consulta ni el nombre de la tienda.
En Android también se pregunta por los datos de uso en cada celular, con las mismas dos respuestas. Las versiones internas «pre» también necesitan una respuesta expresa y permiten cambiarla en Ajustes. Se cuenta si se abren pestañas y herramientas, si se despliegan los datos opcionales del alta o las condiciones del calendario, si se elige anotar un sueño anterior, si se cambia entre el informe de 7 o 14 días y si se reintenta cargar Plus o se solicita restaurarlo. Se cuenta también si se elige una opción deslizando, solo el tipo de control (menú, pestañas o segmentado), nunca la opción ni la posición del dedo. Se cuenta si se ejecuta una acción al deslizar una fila o se confirma una fecha u hora, sin su etiqueta ni sus valores. En los buscadores se cuenta si se pulsa Buscar o se borra la búsqueda, solo la pantalla, nunca la consulta ni el nombre de la tienda. Se cuenta también si eligen los pañales en uso o borran un consumible, nunca su marca, talla, stock ni cantidades usadas. Al abrir el mapa de escuelas se cuenta solo suyo proveedor y si es el listado o una ficha; en la vista de calle, solo suyo disponibilidad y si se reintenta la carga, nunca la zona visible, ubicación, dirección ni centro. También el tipo de fallo al leer una importación, guardar o preparar un informe. Nunca los textos de los menús, nombres de archivos, preguntas, medicación ni nada de lo que escribe la familia.
Si dicen que sí, contamos qué partes se usan, para saber qué les sirve y qué sobra: qué tipo de cosa se anota (una toma, un pañal, una temperatura, pero nunca su valor, su hora ni su nota), desde dónde (la app, Siri, el widget), qué pestañas se abren, qué filtro del historial o de Compras se elige, si se borra una anotación o se reintenta guardarlo (nunca su contenido), si se ve o aplaza el recordatorio de copia, se elige activar iCloud desde él o se guarda o cancela una copia (nunca el archivo, su ubicación ni su contenido), si se añade algo a la lista o se comparte con la pareja (invitar, entrar, salir o quitar a alguien y con qué permiso; nunca quién), en qué momento están (en tramos: el trimestre del embarazo o la edad del bebé, como «1-3 meses»; nunca fechas), su comunidad (la que indican o, si no, una aproximada por la conexión, sin guardar la IP; o su país, si viven fuera de España), cuántos hijos y si usan Plus o iCloud, cada cuánto abren la app y si la pareja también anota (sí o no, nunca quién), lo que contesten en las preguntas cortas que a veces les hacemos, qué ayudas de la guía abren, si una búsqueda encuentra algo (nunca lo que buscan), el tipo de cita que creen (nunca su fecha ni dónde), si usan widgets, el reloj o los avisos, la accesibilidad, si la app tarda en abrirse, qué pasa con cada tienda (que se abre su página o su QR, que se guarda como su tienda, que se mira un producto desde ella o que se va a su web: para mejorar la app y contar a cada tienda lo que le aporta Meceluna) si se contrata, se renueva, se cancela, falla un cobro o se devuelve Plus (con el plan, la oferta, el precio, el país y la moneda de la tienda de Apple) y, si llegaron por un anuncio nuestro en el App Store, de qué campaña, grupo de anuncios y palabra clave (nos lo dice Apple, sin decirnos quiénes son ni pedir permiso para seguirlos). También si algo falla: si la app se cierra sola o se queda colgada (el tipo de cierre que da iOS y en qué parte del código de la app pasó, sin lo que escribían), si no se pueden guardar los cambios o la sincronización con iCloud o con su familia da error (solo suyo código) o si una compra o un envío no salen. Con eso van el modelo de iPhone, la versión de iOS y de la app, el idioma, la zona horaria y los ajustes de accesibilidad (como el tamaño de letra), y cómo está el celular en tramos (la red, el ahorro de batería, el espacio libre).
Los avisos de la app (una novedad, un dato corregido) se descargan con lo demás y es su iPhone el que mira si les tocan: no sabemos quién los recibe. Algunas novedades se prueban primero con parte de las familias. Lo decide su iPhone con lo que ya tiene (la versión, la comunidad, la etapa), sin mandar nada. Si nos han dado permiso, con lo que contamos va también qué versión de esa novedad ven, para saber cuál funciona mejor.
De los avisos de precio, solo contamos si piden permiso, abren sus ajustes, iOS acepta prepararlos o los abren. Nunca el producto, precio, tienda, título ni enlace. Que iOS acepte un aviso no significa que lo hayan visto.
Lo que nunca contamos ni hacemos: nada de lo que escriben (ni nombres, ni notas, ni fotos, ni cantidades exactas, ni títulos, ni enlaces, ni fechas del bebé); nada que diga quiénes son (ni nombre, ni correo, ni teléfono, ni ubicación); ni anuncios, ni venderlo, ni compartirlo con nadie, ni seguirlos en otras apps o webs.
La analítica con permiso usa códigos seudonimizados: uno por celular, una huella por bebé compartido y, desde el permiso actualizado, otro código aleatorio para agrupar el hogar que comparte datos. Este último se sincroniza cifrado entre sus celulares y no se envía al recuento sin permiso. Son códigos de agrupación, no nombres ni datos de contacto. La clave histórica del bebé conserva su significado y no se transforma en la de hogar. Retirar el permiso detiene el envío y reinicia el código del celular; no borra automáticamente los eventos ya recibidos. PostHog recibe esta analítica como encargado, con los datos en la Unión Europea, en Fráncfort y sin guardar la IP. La base es su permiso, que pueden retirar en Ajustes.
Esta web
Para saber cuántas visitas tiene, qué páginas se leen, lo que tardan en cargar, de qué web venís y desde qué dispositivo, usamos PostHog (empresa de EE. UU., con los datos en la Unión Europea, en Fráncfort) como encargado nuestro, sin guardar la IP. La primera vez os preguntamos si nos dejáis usar una cookie propia, de meceluna.com, solo para saber si volvéis otro día. Si decís que no, contamos la visita igualmente, sin cookies, con una huella que PostHog calcula en su servidor y que cambia cada día, así que no se puede saber quién sois; si no contestáis, no se cuenta nada. Lo único que se guarda en vuestro navegador es vuestra respuesta. En la página a la que llevan nuestros anuncios en ChatGPT, si aceptáis, OpenAI recibe también que llegasteis por su anuncio y si tocasteis «Descargar», para saber si el anuncio sirve.
Qué se guarda en su navegador, para qué, cuánto dura y cómo se demuestra su permiso: en la política de cookies.
La sirve Cloudflare, que como cualquier red recibe los datos técnicos de la visita (IP, navegador) para entregar la página. La página del QR de cada tienda (meceluna.com/t/…) se cuenta como cualquier otra visita.
Lista para regalar
Si publican su lista desde Compras, guardamos lo que elijan enseñar: cada regalo (nombre, foto, precio, tienda, enlace y categoría), el título, el mensaje, el color y la foto de portada si la ponen, y, si los escriben, la dirección para envíos y cómo hacerles llegar una aportación. Se guarda en Cloudflare, en la Unión Europea, y la ve quien tenga el enlace; no sale en buscadores. La dirección solo la ve quien reserva y elige enviarlo, y cómo aportar, solo quien aporta a un bote.
Quien reserva no necesita cuenta: al reservar guardamos su nombre, su correo, su mensaje y si lo da en mano o lo envía, para mandarle su reserva con un enlace para cambiarla o cancelarla (y un único recordatorio a la semana si no ha marcado que ya lo compró) y para que la familia le dé las gracias. La familia ve esos datos en su app y en su panel; a las familias con cuenta les avisamos por correo de cada reserva nueva. Para mandar los correos usamos un proveedor de envío de correo en la Unión Europea, que solo los entrega. Si alguien pierde su correo, puede pedir en la página de la lista que se lo reenviemos; respondemos lo mismo tenga reservas o no. Para frenar abusos, contamos las reservas de cada conexión con un código que cambia cada día y del que no se puede sacar la IP. Esas páginas no llevan analítica. Al despublicar la lista, se borra todo: regalos, portada, reservas (con sus correos) y los correos pendientes de enviar; los ya enviados no dejan contenido en nuestro servidor.
Cuenta para gestionar la lista en la web
Si creen una cuenta para gestionar la lista en meceluna.com/mi-lista, guardamos el identificador que nos da Apple o Google, su nombre y su correo, solo para que entren. No hay contraseña. Pueden borrarla cuando quieran desde Mi cuenta: se borran esos datos y la lista sigue en la app. Con su permiso de cookies, contamos qué pantallas de este panel se usan, nunca su correo ni lo que contienen sus reservas.
Cuando nos escriben
Si nos contáis algo desde la app («¿Algo está mal?» o «Algo está mal o una idea» en Ajustes), nos llega lo que dice esa pantalla: vuestro texto, sobre qué dato es, la versión de la app, la comunidad y, si las añadís, hasta 2 capturas (sin ubicación ni datos de la foto). No lleva vuestro nombre, ni la IP, ni nada que os identifique. Llega primero a Cloudflare (en la Unión Europea), que lo guarda solo hasta que nuestro servidor lo recoge, en minutos, y lo borra. Lo guardamos para corregir datos y mejorar la app. Si en el texto o en una captura sale algo personal y queréis que lo borremos, escribid a diciéndonos cuándo lo mandasteis.
Para poder contestarles dentro de la app, cada mensaje lleva un código al azar que solo guarda su celular y que no sirve para saber quiénes son. Si les respondemos, lo ven en Ajustes › Tus opiniones; la respuesta se borra a los 180 días.
Otros servicios que usa la app
- Mapas
- En iOS, los mapas son de Apple Maps. En las versiones de prueba de Android, la cartografía de las escuelas usa Google Maps cuando está configurado y el celular dispone de los servicios de Google; la cabecera de la ficha puede mostrar imágenes de Street View. En los demás casos usa OpenStreetMap. El proveedor recibe la zona del mapa o de la vista de calle que están viendo y los datos normales de conexión, según las políticas de privacidad de Google y OpenStreetMap. No enviamos a esos servicios sus nombres, notas ni la dirección escrita. Las rutas se abren en la aplicación de mapas que elijan.
- Ubicación y dirección
- Solo si la piden: para ordenar escuelas y centros de salud por cercanía o para poner su dirección o comunidad. Las distancias se calculan en el celular. Para convertir una dirección en un punto del mapa, o su ubicación en una dirección, el servicio de mapas del celular (Apple en iPhone, Google en Android) recibe esa dirección o ese punto en ese momento. No guardamos dónde están; la dirección de casa se queda en sus celulares.
- Productos de tiendas
- Cuando guardan un enlace, la app abre esa página de la tienda para leer el nombre, la foto y el precio. La tienda recibe esa visita como cualquier otra. Si la tienda no deja leerla desde su celular, se la pedimos a nuestro servidor: solo ese enlace (sin lo que va detrás de «?»), que se borra a la hora. Si comparten a Meceluna un producto que no está en nuestro catálogo, nos llega su enlace (sin lo que va detrás de «?») y la versión de la app, para añadirlo. Nada suyo. Se apaga con «Ayudar a completar el catálogo», en la hoja de compartir o en Ajustes › Tus datos.
- Medicamentos
- Si escanean la caja de un medicamento (o escriben su código nacional), ese código va a CIMA, el registro público de la Agencia Española de Medicamentos (cima.aemps.es), para traer su nombre y su prospecto. Solo el código: nada suyo.
- Convenios
- Si buscan el convenio de su empresa, la búsqueda va al BOE (boe.es).
- Calendario
- Solo con su permiso, para añadir las citas.
- Cámara
- Solo si escanean un papel (una circular, una cita) o la caja de un medicamento. Las fechas se leen en el iPhone; la imagen no sale de él salvo que la guarden en Documentos con iCloud activado.
- Invitar a su pareja
- Con la hoja de compartir del iPhone (Mensajes, WhatsApp o un enlace). iOS les sugiere a quién; la app no ve sus contactos.
Sus derechos
Podéis borrar todo desde la app (Ajustes) o borrando la app. Lo único que guardamos es lo que nos escribís desde la app, las visitas de esta web y los datos de uso de arriba, sin nada que os identifique. Para cualquier duda, escribid a . También podéis reclamar ante la Agencia Española de Protección de Datos (aepd.es).